1. Delimitamos la pregunta
Partimos de una decisión concreta: formato, narrativa, producción o medición. Esto evita convertir una tendencia general en una recomendación universal.
2. Buscamos evidencia diversa
Contrastamos documentación de plataformas, estudios, resultados publicados y ejemplos creativos. Señalamos cuándo un dato procede de una muestra limitada o de una parte interesada.
3. Evaluamos el contexto
Una práctica puede funcionar en una comunidad y fallar en otra. Consideramos categoría, audiencia, objetivo, madurez de marca y recursos de producción.
4. Traducimos sin prometer
Proponemos hipótesis y experimentos medibles, nunca resultados garantizados. La utilidad está en mejorar la pregunta y reducir decisiones basadas únicamente en intuición.